• Español
  • Français
  • English
  • Deutsch

Tradiciones



El histórico difícil acceso a la Comarca de la Jacetania ha supuesto la conservación de fiestas y tradicionales muy antiguas. La Reconquista provocó que la multitud de celebraciones de carácter pagano queden relegadas a un segundo plano por las tradicionales fiestas cristianas. Sin embargo, sí se han conservado toda una serie de dances e indumentaria que nos remontan a varios siglos atrás. Y es que la comarca de la Jacetania una de las áreas aragonesas más interesantes y mejor conocidas en el estudio de la indumentaria tradicional, sin duda por comprender en su territorio los valles de Ansó y Hecho, cuyas formas de vestir son referencia obligada y hasta representación imprescindible, no sólo de la etnografía y tradiciones de la comarca, sino de la provincia de Huesca e incluso de Aragón. 

Uno de los ejemplos es el día de la Exaltación del traje ansotano cuando los vecinos de este municipio se visten con sus mejores galas como una forma de mostrar y recuperar el patrimonio de esta zona. Los dances también tienen su día con el Festival Folclórico de los Pirineos donde se reúnen miles de danzantes procedentes de los cinco continentes. La música también cobra protagonismo el primer fin de semana de julio con el Festival de Música y Cultura Pirenaicas (PIR) que cada año tiene más adeptos.

Otra de las tradicionales de los pueblos del Pirineo son las leyendas y mitos que se han ido contando de generación a generación hasta llegar a la actualidad. Leyendas para explicar el expropio de una tierra, el origen de una montaña o la construcción de una iglesia, la mayoría de ellas con los pastores como los grandes protagonistas.
 

Viernes de mayo.

Nadie discute si es leyenda o realidad. Nadie cuestiona su origen porque, quizás, sea lo menos importante para una ciudad que se engalana con sus mejores ropajes cada primer Viernes de Mayo para conmemorar la victoria de las huestes del Conde Aznar Galíndez sobre el moro invasor.

Desde entonces, cada primer viernes de mayo la ciudad revive el acontecimiento y cientos de ciudadanos se visten con trajes de la época para participar en un desfile multitudinario. En la fiesta conviven la realidad y la leyenda sin saber bien a qué ceñirse en cada episodio. Alfonso X "El Sabio" recogÃía el suceso en el IV Libro de su "Grande y General Historia", aunque no contribuñia a disolver las dudas sobre la fecha exacta en que se produjo.

La leyenda habla de un ejército moro compuesto por noventa mil hombres, cifra que resulta del todo desproporcionada en relación con la población musulmana asentada en España en aquella época. Tampoco parece creíble que má¡s de mil jacetanos participasen en la batalla cuando apenas se contabilizaban doscientos fuegos hogareños en la ciudad. La figura central de la fiesta es el conde Aznar Galíndez, un noble visigodo que gobernó los valles de Hecho y Canfranc con el reconocimiento de Carlomagno. Tuvo que poner a prueba su capacidad de gobernante para lograr defender la codiciada plaza de Jaca. Su mayor logro fue que los jacetanos le secundaran en la batalla ante el moro invasor. 

Jaca conmemora la gesta de sus antepasados desde hace varios siglos. En el siglo X se levantó la Ermita de la Victoria en el lugar donde supuestamente se libró la batalla. (Hoy, paradójicamente, es el cementerio de la ciudad).  Desde entonces, los jacetanos bajan cada mañana del primer viernes de mayo a este paraje y sustituyen las lanzas, las espadas y los escudos con los que lucharon sus antepasados por un buen almuerzo compuesto de migas, chorizo, costillas y, por supuesto, todo regado con vino de la tierra. Después, siguiendo fielmente los pasos de las hueste del Conde Aznar, todos regresan a Jaca para vivir el momento más intenso. Cerca de dos mil jacetanos participan en el desfile de la victoria.



Carnaval de Bielsa

el Carnaval es una fiesta muy celebrada. Se une claramente con el ciclo de la vida, las estaciones y los cambios lunares. Además se relaciona directamente con una fecha especialmente señalada en la liturgia cristiana: la cuaresma. Es oportunidad de desahogo y de exceso antes del período de recogimiento y contrición. Explicación religiosa para una celebración que podría tener su origen en las más antiguas y desinhibidas fiestas paganas. Como las que se realizaban en honor a Baco, el Dios del vino romano, también conocidas como “bacanales”.

La característica común de las celebraciones de carnaval es la máscara o el disfraz. Una derivación de la idea de que es un día en el que todo vale y, por tanto, resulta conveniente acogerse a la libertad que ofrece el anonimato. Eso sí, en algunos lugares se han establecido ciertas normas comunes de vestimenta y presentan una imagen uniformada y diferenciada respecto a los demás carnavales. Ocurre en Venecia, donde sus características máscaras definen una forma de celebrar. En otros casos se ha desarrollado una historia y se han creado unos determinados personajes que otorgan a la fiesta una naturaleza muy especial. En Aragón hay varias celebraciones singulares por Carnaval y, entre ellas, destaca por muchos motivos la de la localidad pirenaica de Bielsa.

El Carnaval de Bielsa cuenta con gran popularidad por su arraigo tradicional y por su curioso ramillete de personajes. Los actos se desarrollan durante tres días y se conjugan con la espectacularidad de un entorno con importantes alicientes turísticos y la atracción de los rincones de la propia localidad. Es un ritual que parece haber sobrevivido a los avatares de la historia y manteniéndose con características muy similares a las de hace siglos. Y es que sus particularidades se relacionan directamente con ritos precristianos y leyendas transmitidas durante generaciones. Historias míticas reflejadas en los curiosos personajes que hoy en día siguen saliendo a la calle en dos intensas rondas durante el fin de semana de carnaval, previo al miércoles de ceniza.


Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
Turismo de Aragón