• Español
  • Français
  • English
  • Deutsch

Un velero colocado en la rotonda de Santa Cilia promociona el vuelo sin motor junto a la A-21

velero aeródromo

El velero ha formado a cientos de pilotos del aeroclub Nimbus, que lo ha cedido para colocarlo en la rotonda, junto a la autovía.

El Let L13 Blanik, el velero más antiguo del aeroclub Nimbus ha realizado hoy su último vuelo para ser colocado en la rotonda de Santa Cilia, que sirve de salida a la A-21 hacia esta localidad y a la N-240. El objetivo es dar más visibilidad y promoción al aeródromo de Santa Cilia y al vuelo sin motor. Se trata de un velero biplaza, de unos 300 kilos y fabricado en la antigua Checoslovaquia, que ha servido para realizar la formación a los socios del Nimbus. Pero había quedado obsoleto, ya que llevaba más de 10 años parado, y su mantenimiento igualaba el valor económico del propio avión, por lo que se decidió darle otro uso, en este caso, de promoción de las instalaciones del aeródromo.

El velero se encontraba desde el mes de junio guardado en el aeródromo de Santa Cilia, instalaciones del Gobierno de Aragón, vinculadas a Turismo de Aragón y gestionadas por Fly-Pyr. Este jueves a primera hora de la mañana, se ha trasladado a la rotonda con un remolque, para ser montado. Posteriormente un camión con grúa lo ha colocado en su nueva ubicación. Ha quedado en una posición de vuelo, a cinco metros del suelo, por lo que será visible desde la A-21.

El velero tiene sobre todo un valor sentimental, porque “ha formado a la mayoría de los pilotos que ya tenemos algunos años”, explica Yago Alonso, presidente del aeroclub Nimbus, que ha cedido el avión para su colocación en la rotonda. Es un avión básicamente de formación, “porque es biplaza, pero sin embargo tiene unas características que lo hacen peculiar, porque tiene flaps, que los aviones más sencillos no tienen, y además también cuenta con capacidades acrobáticas”, añade. El aeroclub Nimbus cuenta en la actualidad con unos 120 socios activos “y por lo menos unas 200 personas de este club, más de otros de España, lo han pilotado”. Pero  “había que hacerle una revisión que costaba prácticamente el valor del avión y ahora tenemos veleros más modernos que nos dan el mismo servicio”, subraya Alonso.

Este Blanik llevaba más de 10 años parado y “desde entonces llevamos tiempo intentando ponerlo en algún sitio público y el club estuvo siempre dispuesto a donarlo”, explica Luis Ferreira, director gerente del aeródromo de Santa Cilia. Inicialmente se ofreció al Ayuntamiento de Huesca, porque desde el club se consideró  que era el lugar adecuado tras noventa años de ciudad ligada al vuelo sin motor. Pero “nunca pasamos de buenas palabras”. Así que se presentó la idea al Ayuntamiento de Santa Cilia “en el que hemos tenido una excelente acogida desde hace muchos años”, le pareció bien y lo trasladó al Ministerio de Fomento, que dio su visto bueno. “Hemos considerado que tiene más sentido mirar al futuro que al pasado, y el club ha terminado cediéndolo para que se coloque en la rotonda y actúe como reclamo de una actividad con tanta historia en la provincia”, asegura Ferreira. “Nos ha costado mucho decidir ‘sacrificarlo’ para esto, pero consideramos que tras diez años de almacén este es el final más digno que se le puede dar”.

La colocación de este velero en la rotonda de Santa Cilia servirá para dar más visibilidad al aeródromo y al vuelo sin motor, actividad que se lleva realizando en esta localidad desde hace más de 20 años.

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
Turismo de Aragón