Historia del Vuelo sin Motor en Huesca

www.huescaaeroclub.es


El Vuelo sin Motor tiene una larga tradición en la provincia de Huesca. Aunque la historia aeronáutica de la ciudad de Huesca empieza en el año 1911, tendremos que esperar todavía 20 años más para asistir al nacimiento del Huesca Aero Club.

El Huesca Aero Club lo formaron un grupo de entusiastas oscenses que siguiendo el modelo de las noticias que llegaban desde Alemania y al igual que en la mayoría de las capitales de provincia del país se unieron para practicar su afición. Los inicios fueron muy complicados: No existía ningún tipo de regulación que controlase esta nueva disciplina, no tenían medios económicos ni apoyo institucional, eran completamente autodidactas, tenían que fabricarse sus propios planeadores y el nivel de conocimientos aeronáuticos era prácticamente nulo. En lo único que eran autosuficientes era en ilusión.

El Huesca Aero-Club fue el inicio de una historia de décadas pero como asociación tubo una vida realmente breve. Su fin lo marcó de manera abrupta el inicio de la contienda Civil Española en julio del año 1936.

Sin embargo, nada más terminada la guerra, todavía en el año 1939, el nuevo régimen decide recuperar la semilla del Huesca Aero Club y crear la Escuela de Vuelo sin Motor de Huesca. Dentro de esta institución se han formado más de 7.000 pilotos hasta el punto de que más de la mitad de todos los pilotos militares y civiles de la segunda mitad del siglo XX pasaron en algún momento por ella.

Pero más allá de la actividad fundamental de la escuela -la formación de nuevos pilotos- lo que realmente llevo a que su nombre fuese conocido en el mundo entero fue el nivel técnico alcanzado por sus instructores y muy especialmente el denominado "Trío de ases": Luis Vicente Juez, Miguel Ara y Julián Sevillano.

Durante los "años dorados" en las décadas de los años 40 y 50, los pilotos de la Escuela de Huesca alcanzaron multitud de récords, de permanencia, de altura y de distancia. Incluso llegaron a obtener un título de campeones del mundo.

El vuelo de permanencia de Luis Vicente Juez en el año 1945 (52 horas continuadas en el aire), el de Miguel Ara al aeropuerto de Barajas en el año 1948, o el de Julían Sevillano hasta Castellón, son vuelos que se ganaron su lugar en la historia de la aeronáutica española.

En el año 2004 se decide la ampliación del viejo aeródromo de Monflorite para dar cabida a los aviones de pasajeros. Aunque ya desde el inicio los deportistas fuimos conscientes de que el proyecto que se iba a llevar a cabo imposibilitaría la continuidad de la actividad histórica de la instalación, no conseguimos hacerlo ver a las autoridades. El aeropuerto se construyó y tal y como preveíamos, las dificultades derivadas de los errores del Plan Director terminaron por hacernos abandonar aquellas históricas instalaciones. Ahora, el Aeroclub Nimbus, los últimos herederos de aquellos pioneros del Huesca Aero Club vuelan y en las instalaciones del Aeródromo de Santa Cilia. Ya no volamos sobre la capital de la provincia pero seguimos disfrutando de nuestra provincia desde el aire.

 







100 Años sobre Huesca
De los Pirineos a la Actualidad

39€
 
Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
Turismo de Aragón